Tus rutas. Tu comunidad.

La ruta buena de ayer no debería perderse.

Trazza graba por dónde has ido, la guarda con su nombre y sus paradas, y te la devuelve cuando quieras repetirla. O cuando alguien te pregunte por dónde fuiste.

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Gratis. Android, más adelante.

Cómo va

Dos formas de tener la ruta. Ninguna complicada.

La haces y se guarda sola, o la planificas antes de salir en lo que tardas en tomarte un café. Las dos acaban en la misma ruta, con su trazado, su distancia y sus paradas, lista para abrir en Google Maps o para mandársela a quien quieras.

01

Guarda

Grabando: le das a grabar y el trazado se dibuja solo, aunque bloquees la pantalla. Marcas la gasolinera, el sitio donde comiste o el mirador con un toque, sin salir del mapa.

A mano: buscas las paradas por su nombre, las ordenas arrastrando y ves el trazado y los kilómetros al momento. Para tener el domingo resuelto desde el sofá.

02

Rueda

Un toque y la ruta se abre en Google Maps, con todas las paradas en orden y lista para seguirla. Trazza no es un navegador y no pretende serlo: le pasa la ruta al que ya usas y te quitas de aprender otro. También funciona con las rutas de otros: si te gusta una, la ruedas.

03

Comparte

Publica la salida con sus fotos, o mándale la ruta a quien quieras por WhatsApp. Le llega abierta en Google Maps, sin tener que instalarse nada.

La comunidad

Las mejores rutas no se buscan. Se ven.

Cuando terminas una ruta, publicas la salida: las fotos del día, cómo fue, por dónde pasaste. Eso es lo que aparece en el feed. No rutas planificadas que nadie ha rodado todavía, sino sitios donde alguien estuvo el domingo.

Cuentas el día

Eliges la ruta que hiciste, escribes cómo fue y subes hasta cinco fotos. Se publica en el feed con tu nombre y tu avatar.

Ellos

Ven una ruta de verdad

Alguien ve tus fotos de un puerto que no conocía. Desde tu salida entra a la ruta, con su trazado y sus paradas: la que tú hiciste, no una aproximación.

Luego

Se la llevan

La guardan para el domingo que viene, o la abren en Google Maps ahí mismo. Y cuando la rueden, su salida es la que la enseñará al siguiente.

Por dentro

Cuatro pantallas y ninguna sorpresa.

Grabarla, planificarla, verla en el mapa y publicar la salida. No hay menús escondidos ni ajustes que haya que entender antes de usarla.

Grabando una ruta con el GPS: el trazado en vivo de un recorrido de 80,8 km en 1 h 25 min por el Parc Natural de Sant Llorenç, con paradas marcadas de gasolina, comida y foto.
Grabando con GPS
Creando una ruta a mano: cinco paradas buscadas por nombre, con iconos de comida y gasolina, y el trazado dibujado en el mapa.
A mano, desde el sofá
Detalle de la ruta Vuelta por Sant Llorenç: el mapa con el recorrido circular, 109,7 km y 2 h 13 min, y el botón de iniciar ruta.
La ruta, con sus paradas
Una salida en el feed: seis motos aparcadas en una carretera de montaña, con el chip de la ruta y los me gusta.
La salida, en el feed

Por qué así

Abres la app y sabes qué hacer.

Las apps de rutas en moto acaban intentando ser el navegador, la red social, el cuentakilómetros y la tienda a la vez. Y al final abres una, ves cuarenta botones, y la cierras. Aquí no hay nada que aprender antes de empezar.

No hace de todo. Hace tres cosas bien. Guardar la ruta, salir a rodarla y compartirla. No sustituye a tu navegador ni a tu grupo de WhatsApp: se ocupa de lo único que ninguno de los dos hace, que es que la ruta no se pierda.

Ya está aquí

La próxima ruta buena no se te va a perder.

Guarda lo que ruedas, lo abre en Google Maps cuando quieras repetirlo, y lo enseña a quien le interese.

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